sábado, 7 de enero de 2012

el daño

Te he hecho daño, alma mía,
he lastimado tu alma.

Entiéndeme.
Tu sabes como  soy,
pero ese Soy
es además un hombre
con defectos.

En ti vacilo, caigo
y me levanto ardiendo.
Tú entre todos los seres
tienes derecho
a verme débil.
Y tu pequeña mano
de pan y de guitarra
quise que fuera para mi  la firme piedra.
Con mis ásperas manos en tu sangre 
he buscando tu firmeza
y la profundidad que necesito,
y no encontrando tu risa de metal,
y donde en sostener mis duros pasos,
adorada, recibiste mi tristeza y mi cólera,
mis manos enemigas
destruyéndote un poco
para que te levantes de la arcilla,
hecha de nuevo.

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